LOS MILLENNIALS Y CENTENNIALS SIN RETIRO

México Laboral

Por: Wendy Cerna

Portada de la publicación

Es importante que, al inicio de nuestra vida laboral, nos preocupemos por el ahorro para el retiro, es decir pensar en nuestro yo de 60 años o más. 

Comenzamos con la estadística de que 7 de 10 mexicanos, no han concientizado el problema y por ello no cuentan con ningún plan para poder sustentar su etapa adulta. En 2050 habrá más adultos mayores que jóvenes, lo que traducido a cifras nos prevé que seremos más de 36 millones los adultos mayores en México, superando en gran medida a nuestras generaciones antecesoras y predecesoras. 

Los millennials - nacidos entre 1981 y 1996 - y centennials - nacidos entre 1997 y 2010 -  no tendrán una pensión para su retiro como la que disfrutan sus padres, tíos o abuelos.

Esto se debe a una modificación de la Ley del Seguro Social realizada en 1997 en la que se pasó de un sistema de pensiones manejado por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a uno cuentas individuales de los trabajadores, controladas por Administradoras de Fondos para el Retiro.

La razón de dicha modificación se debe a cambios demográficos que comenzaron a finales de la década de los noventa del siglo pasado, cuando gran parte de la población de México comenzó a entrar a una fase de envejecimiento que hizo inviable continuar el sistema de pensiones que se tenía.

El sistema de pensiones originalmente consideraba un sistema cíclico de sustento, ya que la esperanza de vida no era tan longeva como en nuestros días y, por el contrario, la base de jóvenes trabajadores era amplia, lo que permitía que la población trabajadora aportará los recursos para sustentar a los pensionados.

Sin embargo, la realidad se comenzó a transformar, y los mexicanos empezaron a vivir más tiempo y la población trabajadora empezó a inclinarse hacia el emprendimiento o la informalidad. 

Esto provocó que ya no hubiera la cantidad suficiente de trabajadores que pudieran solventar las pensiones, por lo que fue necesario buscar un nuevo método que evitará la catástrofe financiera, y fue ahí cuando aparecieron las Afores, para librar la carga al Instituto Mexicano del Seguro Social, que era la institución que se encargaba de manejar las pensiones.

Entre 2023 y 2030 se realizará un aumento gradual de las aportaciones patronales al plan obligatorio, lo que permitirá que los trabajadores ahorren más: si antes era solo 6.5% del salario base, la aportación obligatoria llegará al 15% en 2030. 

En teoría debería ser un poco la solución, pero la realidad es mucho más compleja. En primer lugar, más de la mitad de los trabajadores en México trabajan informalmente (el 55.5% de los empleos, más de 33 millones de personas, de acuerdo con cifras del Inegi de febrero de 2023). Esta reforma no beneficia a los trabajadores informales y, de hecho, podría incentivar mayor informalidad en el corto plazo, ya que algunos preferirán pagar o recibir el salario informal directo, por sobre un salario con descuentos.

La informalidad además genera vacíos en las semanas cotizadas, lo que dificulta optar por alguna opción de pensión, ya que se necesita acumular un mínimo de 800 semanas cotizadas en 2023 y 1,000 semanas en 2030 para optar por alguna opción de pensión, incluyendo poder optar por la pensión mínima garantizada, que es una pensión que el Gobierno Federal paga cuando tu ahorro es muy bajo y no alcanza el mínimo.

Si has trabajado o trabajas para alguien y cotizas al IMSS o al ISSSTE, tienes una cuenta de Afore asignada. Si no sabes en qué Afore estás, puedes obtener información ingresando a https://e-sar.com.mx/PortalEsar/public/index.do

Es importante considerar la expectativa que se tiene de acuerdo con los montos relativos de las pensiones, la tasa de reemplazo, que es la relación entre el nivel de ingresos que tuviste cotizados durante tu periodo de trabajo a lo largo de tu vida y la pensión recibida a tu edad adulta.

La expectativa de una tasa de reemplazo del 100% es demasiado optimista, incluso en países ricos. De hecho, la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), ha expresado un objetivo del 70%.

Por ejemplo, si estás en la Ley del 97 y recibes un salario mensual superior a los 2 mil pesos, al pensionarte en este 2023 recibirás aproximadamente una pensión máxima de 9 mil 500 pesos siempre y cuando cumplas con los criterios que se te solicitan.

Concluyendo podemos asegurar que es importante que empresas, gobierno y sociedad nos preocupemos y ocupemos por fomentar la cultura del ahorro para nuestra edad adulta, tomando en cuenta que nuestra esperanza de vida es mayor y por lo tanto debemos concientizar la calidad de vida que queremos llevar al llegar a dicha etapa.

Existen diversos instrumentos financieros actualmente que nos ayudan a crear el plan más adecuado a nuestras necesidades e ingresos, para ir generando un fondo a lo largo de nuestra vida o pagarlo en ciertos plazos y asegurar en nuestra etapa más productiva el ahorro para el retiro. Los millennials y centennials tenemos un gran reto, pensar en nuestro futuro y el de nuestras generaciones predecesoras.

Ahorrar para el retiro brinda seguridad y estabilidad financiera en la etapa de jubilación. Proporciona un respaldo económico que permite cubrir los gastos básicos y mantener un nivel de vida deseado, sin depender únicamente de fuentes de ingresos limitadas como las pensiones gubernamentales.

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