Ser madre trabajadora es un acto diario de equilibrio. Entre juntas, tareas escolares, entregas, citas médicas, correos, meriendas y pendientes infinitos, es fácil caer en la trampa de intentar cumplir con todo sin espacio para ti misma.
Pero no estás sola. Y sobre todo: no tienes que estar en todo, todo el tiempo.
Establecer límites claros entre tu vida profesional y personal no es egoísmo, es autocuidado. Es una forma de proteger tu salud mental, prevenir el agotamiento y mantener relaciones sanas contigo y con los demás.
¿Por qué establecer límites entre la vida personal y profesional mejora el rendimiento de las madres trabajadoras?
La realidad es que muchas veces normalizamos jornadas interminables, reuniones fuera de horario y una disponibilidad 24/7, sin considerar el impacto que eso tiene en la salud mental de quienes también cuidan, crían y sostienen un hogar.
El 74% de las madres trabajadoras reportan experimentan agotamiento o burnout por la dificultad de equilibrar el trabajo y la vida familiar.
Por eso te traemos, 5 formas de establecer límites saludables sin culpa:
- Horarios definidos (¡y respetados!): Establece una hora para terminar tu jornada laboral. Apaga notificaciones, cierra la laptop y comunica a tu equipo que fuera de ese horario estás disponible solo para emergencias.
- Espacios diferenciados, incluso si trabajas desde casa: Designa un espacio exclusivo para trabajar. Esto ayuda a tu mente (y a tu familia) a entender cuándo estás en modo trabajo y cuándo no.
- Aprende a decir NO con cariño y firmeza: No tienes que justificar cada negativa. Di: “Hoy no puedo, pero puedo ayudarte mañana”, o simplemente: “Gracias por pensar en mí, pero no tengo disponibilidad en este momento”.
- Incluye en tu agenda tiempo para ti (sí, solo para ti): Así como agendas juntas y citas, agenda un espacio de 30 minutos al día para caminar, meditar, leer o simplemente respirar. Ese tiempo también es trabajo emocional y vale igual.
- Habla con tu familia y tu equipo sobre tus límites: Establecer límites no es aislarse, es comunicar. Involucra a tu red de apoyo y alinea expectativas en casa y en el trabajo.
Cuidar de ti misma no te hace menos madre, ni menos profesional.
Te hace más presente, más fuerte y más consciente. Y eso, al final del día, es el mejor ejemplo que puedes dar a tus hijas e hijos.
Escrito por: Elia Paulina Gonzalez Castro, @we_mind_it
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